Que la inmensidad de nuestro querer llene este espacio
rodeado de cuatro paredes, las cuales, delatan las horas en donde nuestros deseos
se entrelazan y de manera muy sutil las melodías musicales buscan ocultar el
sonido desbordante de nuestros cuerpos al fundirse en esos momentos y llegan a
formar una sola estructura que desafía el arte de todos los tiempos.
Que la inmensidad se torne aún mas inmensa y que
genere el paso a lo inolvidable del vínculo del querer y, el mismo, se torne
inmenso abarcando cada parte de nuestro ser. Generando sensaciones irreproducibles
por palabras que puedan salir de ambos labios.
Que la inmensidad y la intensidad de este querer sea
tan fuerte como la incertidumbre que agobia al mundo y que al mismo tiempo
calma las ansias con una sola mirada; mirada que oculta verdades y dice
mentiras. Pero la elección de querer es sincera e inconsciente del consciente y
es por esto que nos queremos.
Querer que tiene sus características particulares que
no tiene rodeos, no presenta vergüenza, no impone límites y no percibe el tiempo.
Es, simplemente, un querer inmenso e intenso.autor: Marquez Daniela Laura.
